Programas de radio sobre la religión romana

Encrucijada Pagana

Muchos de los que me leéis puede que me conozcáis por el programa de radio Encrucijada Pagana, programa que dirijo y presento junto a Vaelia Bjalfi. Encrucijada Pagana es un programa sobre la cultura y las religiones paganas que llevamos haciendo ya hará un poco más de un año y el que nos está trayendo muchas alegrías, algún dolor de cabeza y la increíble bendición de la diosa Eris, sin cuya ayuda nada de esto sería posible.

Pues en Encrucijada Pagana hemos dedicado unos cuantos programas a Roma y a su religión en diversas etapas de su historia, por lo que creo más que conveniente que comparta esos programas con vosotros.

En primer lugar, tenemos el programa sobre la religión en la Roma primitiva. Este programa explica como era la religión para los romanos mucho antes de la época clásica:

Luego tenemos el programa de la religión en la Roma Imperial, la etapa de la que más nos ha llegado:

Y por último, os dejo el programa más reciente sobre romanos, que dediqué al sexo y su relación con la espiritualidad en la religión del Imperio. Un programa que no dejará indiferente a nadie.

Espero que disfrutéis los programas tanto como yo he disfrutado haciéndolos. ¡Que los dioses, y sobretodo Eris, sigan permitiéndome dedicarle el tiempo a esta pasión radiofónica!

Paganos de chichinabo

El paganismo de chichinabo no es otra cosa que cualquier espiritualidad pagana que carece de la capacidad de llegar a las profundidades del ser y transformarlas mediante el trabajo serio. Es decir, una tradición espiritual, sea cual sea, debe ser la guía para el alma que nos ayude a entender nuestro lugar en el universo, una puerta a lo divino y la comprensión última de las cosas. Pero últimamente se está dando el caso de que han surgido multitud de tradiciones (y no sólo en el ámbito del paganismo) que proclaman otorgar un conocimiento de lo divino, de lo mágico y convertir al practicante en un Sumo Sacerdote Ilustrísimo y Poderosísimo que hará temblar la tierra sólo con sus pajas mentales repetidas hasta la saciedad… Y ninguna de estas tradiciones tiene un valor más allá de lo puramente estético que venden, pues no son un conjunto de ideas reflexionadas con la capacidad de hacer mella en la psique humana más profunda. No son un conocimiento que haga hincapié en la comprensión real del Mundo que nos envuelve, sino que buscan imaginar y volver a un falso paraíso pasado que nunca ha existido. A eso yo llamo paganismo de chichinabo, y hay mucho más de lo que parece. Desde recuperaciones de religiones pasadas basadas en ideas políticas enmascaradas que sólo hacen que mancillar la tradición que pretenden practicar; hasta nuevas espiritualidades que niegan aspectos de la realidad de forma tajante, centrándose sólo en las cosas que se consideran agradables y positivas. Quien se de por aludido, que reflexione.

Pues viendo lo que es para mi el paganismo de chichinabo paso a catalogar a los tres tipos de individuos que he observado. Suelen ser seres molestos porque saben que hay algo que no va bien: tienen envidia, miedo, ira, excesivos apegos, complejo de inferioridad… O de todo un poquito. Básicamente, intentarán difundir sus ideas vacías bajo etiquetas o eslóganes molones que les haga parecer gente interesante. A diferencia de los que lo hacen sin maldad, ellos hacen un claro postureo de esgrimir una verdad inamovible. Como quien lleva una antorcha olímpica y estuviese a punto de llegar a un Estadio donde se le llenará de gloria… Probablemente, ya sabéis que sensación provocan, pues son seres que intentan hacerse ver sea como sea, ya sea repitiendo un determinado discurso, normalmente lleno de falacias; o recordándole al mundo cientos de veces el servicio que están haciendo por los suyos o los demás; o incluso denunciando a otros grupos por sentirse atacados o viendo como algo no es como a ellos les gustaría. Pues este grupo de perlas yo los divido en tres clases:

1- El Sacerdote Molón/Sacerdotisa Divina

Básicamente, es un personaje que pretende difundir LA VERDAD (en mayúsculas y negrita, sí) y defenderla a toda costa. Normalmente son personas con una nula formación histórica seria, así como una base de filosofía elemental, por lo que sus discursos son superfalaces y se escudan en cualquier cosa que hayan visto en un libro o en una web que parezca seria. Pretenden así pasar por gente culta y formada, cuando nada está más lejos de la realidad. Por último, llenan su personalidad con un título de sacerdote/brujo/mago/o lo que sea y presumen que siguen unos valores de moral muy justos y/o ancestrales. De esa manera, se rodean de una extraña nube de respetabilidad que rara vez es vista cuando se trata con estos seres en persona.

2- El Iluminado “Académico”

Este es más peligroso que el primero, básicamente porque es como él pero ha leído mucho sobre los temas que defiende. Estos Iluminados suelen ser personas que saben bastante sobre el tema del que tratan, pero suelen deformar lo que conocen en pro de una tradición más estética que espiritual. Estos tipos suelen ostentar títulos, reales o no, sobre determinadas tradiciones y pretenden seguir un camino espiritual de manera seria, pero su problema radica en pretender corregir a todo el mundo sobre los temas de que conocen. Suelen atacar a los que dicen que siguen su religión sin haber pasado por sus filtros; Denuncian, de forma indirecta o directa, a aquellos que no siguen sus ideas; e incluso esgrimen la idea de su tradición como un pilar inamovible sin cuestionar el valor de la misma por sí sola. A diferencia de otras personas constructivas, estos Iluminados rara vez harán una aportación cultural, informativa o académica más allá de un tema de opinión sobre una idea suya o una crítica de una idea ajena.

3- La mosquita muerta

Son como los otros dos, sólo que estos suelen ir de víctimas y perseguido por el mundo. Cualquier cosa que contradiga lo que piensan, normalmente de escaso fundamento ideológico, lo consideran un ataque y deben hacerse notar víctimas. También suelen interpretar como ataques cualquier cosa relacionada indirectamente con el paganismo, aunque la cosa ni siquiera vaya con ellos. También suelen ostentar títulos, pero a diferencia de los otros dos, suelen hacer un postureo extremo de nobleza y saber estar, que brilla por su ausencia cuando denuncian o critican aquello que consideran una ofensa por usar un vocabulario y un discurso plenamente sin sentido y/o mal escrito. También se caracterizan porque son aquellos que atacan por la espalda en caso de verse amenazados. Altamente peligrosos cuando comen después de las 12 de la noche.

Y tras esta contundente catalogación, hago saber que no tengo nada en contra de todos aquellos que tienen unas creencias sencillas y/o han optado por ver su religión como un modo de vida, no como un camino de trabajo. Simplemente, quiero hacer notar la escasez de solidez de muchas pseudotradiciones que son realmente amalgamas de información más o menos cohesionada pero que no tiene ninguna repercusión real ni sirven como un trabajo ejemplificante para el mundo. Además, critico abiertamente a todos aquellos que lanzan al viento sus ideas y se levantan como portadores de verdades; critico a todos aquellos que pretenden que el mundo sea sólo como a ellos les gustaría y no como es realmente. Acepto y respeto a todos aquellos que optan por una visión sencilla de la espiritualidad y no quieren complicarse la vida, que respetan y cuidan de lo suyo desde el trabajo, no desde la copia descarada de lo que otros hacen o desde la intolerancia de creerse algo por creer en lo que dice alguien sobre un tema tan elevado como la divinidad. Creo que el valor de las personas se mide por las ideas que defienden y su consecuencia al llevarlas a cabo. Todos los paganos de chichinabo que me lean pido que se analicen y piensen en todo aquello no constructivo que hacen cuando dedican todas sus energías a críticas que van a un pozo vacío, en lugar de estar dedicándole tiempo a aquellas causas que sí merecen atención. Hay miles de formas de ayudar más allá de ser espirituales, que muchas veces es sólo una excusa para lavar la conciencia en lugar de ser el motivo para empezar a hacer cambios buenos en nuestro mundo.

Por último, añado que el error en las actitudes es perdonable, pues todos somos humanos y progresar para corregir errores es una capacidad que todos tenemos. Es probable que todos tengamos algo de chichinabo en algún aspecto, pero todos aquellos que vean su imagen reflejada en mis palabras que se revisen, porque el camino que ellos han tomado no creo que les lleve muy lejos de lo que ya son. Así de simple y así de sencillo.

El lararium, lugar del culto doméstico

Un lararium es el lugar sagrado de la casa en el que se ora y se hacen las ofrendas a los dioses. Antiguamente, la familia era el centro de la sociedad y como tal, era muy importante que el hogar estuviera en paz con los dioses (Pax Deorum).

Lo que escribo a continuación es una guía práctica para todo aquél que quiera hacerse un lararium pueda hacerlo, o quiera conocer un poco más la religión romana y sus costumbres disponga de información.

El lararium: orígenes, significado y construcción

El lararium es el altar doméstico donde se reza y se hacen ofrendas a los dioses. El lararium toma su nombre de los dioses Lares, los encargados de proteger y velar por la familia y el hogar. El lararium variaba su forma dependiendo la casa a la que pertenecía. En casas ricas podía llegar a estar hecho de mármol tallado a modo de templo, en hogares más humildes el lararium era un estante en la cocina. En una misma casa podía haber varios lararia. En las casas ricas solía haber uno en el Atrio (recibidor) y en las habitaciones. En las casas pobres el lararium solía estar situado en la cocina o cerca de la chimenea, junto al fuego. También había lararia que se colocaban en el exterior.

Actualmente, para hacer un lararium se necesita un estante, un mueble o una mesa que nos sirva de altar. No importan el color ni la forma, lo importante es que sea algo personal con lo que nos sintamos a gusto. Algo muy importante es que el lararium debe colocarse en un sitio que no pueda ser olvidado, ya que es una manera de tener presentes a los dioses y hacerles saber que no les olvidamos.

Este altar doméstico es permanente y debe mantenerse limpio y ordenado. En él se colocan las estatuas de los dioses y las ofrendas que se les hacen. Un lararium, siendo fieles a la antigüedad, debe tener unas determinadas herramientas que son las siguientes:

1- Lucerna:

El Lucerna, o lámpara sagrada, se trataba de una lámpara de arcilla o metal que contenía aceite y que se encendía durante los ritos en honor a los dioses. De esta lámpara, lo que realmente importaba, no era el utensilio, sino la llama. La llama del lararium es considerada el fuego sagrado que representa la fuerza y poder de los dioses, a la vez que es una ofrenda hacia ellos el encenderlo. Actualmente, si no se dispone de una lámpara, puede utilizarse una vela blanca. Esta vela o lámpara sólo hace falta que esté encendida durante las ofrendas y las oraciones.

2- Patera:

La Patera es un plato, antiguamente redondo de barro o mental, que sirve para compartir nuestros alimentos con los dioses. En ella se depositan las ofrendas que les hagamos. Estas ofrendas basta dejarlas un tiempo de unas horas y luego deben ser retiradas y arrojadas al fuego o a la tierra. La Patera debe mantenerse limpia siempre que no esté en uso.

3- Gutus:

El Gutus es un recipiente para las bebidas que se ofrecen a los dioses. Este recipiente sirve para mantener la sustancia que se ofrece, como vino o leche, en buen estado y protegido. El líquido que se guarde en el Gutus debe verterse sobre la Patera cuando se ofrezca a los dioses.

4- Turibulum:

El Turibulum es el quemador de incienso usado en el culto doméstico romano. Este quemador de incienso tiene como finalidad prender el incienso que crea aromas agradables a los dioses y también para consumir cosas en su fuego para que éstas lleguen a los dioses.

El Turibulum es un recipiente que mantiene los carbones calientes y sobre ellos se colocan la resina de incienso y las ofrendas que se hacen. Para hacer un Turibulum donde poder hacer nuestras ofrendas, podemos hacer lo siguiente: en un recipiente que no conduzca el calor colocamos carbón de incienso, que puede encontrarse en tiendas esotéricas y eclesiásticas. También se puede coger un plato cualquiera, colocar arena que aísle el plato del calor y poner encima los carbones. Lo importante es que nada se queme y se pueda manipular sin riesgos.

5- Accera:

El Accera es un contenedor para el incienso que se ofrece a los dioses. Este recipiente debe ser un un recipiente con tapa que mantendrá en buen estado las resinas y los inciensos que ofrezcamos. En la antigua Roma los había de multitud de materiales y diseños, así que es algo personal su elección.

6- Salinum:

El Salinum es un recipiente para la sal purificadora sagrada. El Salinum debe ser un recipiente con tapa para que la sal no coja humedad. Esta sal es la que se utiliza para purificar y hacer la Mola Salsa. Para hacer la Mola Salsa se necesita harina de espelta, agua y sal. Se vierte sobre la harina una pequeña cantidad de agua hasta que quede una pasta y luego un poco de sal. Se amasa y se aplana en tortas pequeñas que pueden ser quemadas en el Turibulum como ofrenda a los dioses. La sal es preferible que sea marina por ser más natural que la sal de mesa yodada.

En el lararium es donde se reza a los dioses y a los ancestros (Manes). En él se pueden colocar las estatuas que deseemos y las imágenes de los dioses. Las estatuillas de los dioses se pueden conseguir en algunas boutiques de museos de arqueología y en algunas tiendas de esoterismo. También, y en caso de no poder acceder a esas figuras, podéis colocar en el lararium fotografías o imágenes de los dioses, ya que hacen la misma función que las estatuillas, son representaciones de los dioses que nos ayudan a comunicarnos con ellos.

El lararium es un lugar de la casa sagrado donde comunicarse con los dioses y hacerles llegar nuestras plegarias. Personalmente opino que es un sitio muy íntimo, muy ligado a los habitantes y a la gente que habita un hogar, puesto que nuestros ancestros, los dioses de nuestra casa y los grandes dioses se hacen presentes para escuchar nuestras oraciones y deseos.

Votos, promesas, ofrendas y sacrificios

En la religión romana, al igual que en muchas religiones paganas, la relación con la divinidad es algo recíproco y que está ligado al comportamiento que nosotros tenemos hacia los dioses y los dioses hacia nosotros. Para ganarse el favor de los dioses y alcanzar la Pax Deorvm, los antiguos romanos hacían votos y promesas hacia las divinidades, y si éstas les eran favorables, les hacían ofrendas y sacrificios conforme a lo pactado anteriormente.

El voto o la promesa: el uotum

El uotum consistía en la formulación solemne de una petición a los dioses, que en caso de cumplirse, comportaba la relación de una determinada acción cultual en beneficio suyo. La formulación de un uotum tenía diversas fases que actualmente conocemos gracias a las incripciones que nos han llegado. Las fases para hacer una promesa son las siguientes:
1- Votum facere: se formula la petición y se hace explícita la promesa que se cumplirá si se obtiene lo que se pide.
2- Voti reus/ uoti damnatus / uoti condemnatus: desde que el suplicante ha hecho una promesa, está obligado a cumplirar si recibe satisfacción por parte de los dioses o dios. De ahi el nombre que recibe esta fase, el suplicante es esclavo de la promesa que ha hecho.
3- Voti compos: una vez se ha obtenido lo que se pedía, el beneficiado se convierte en uoti compos, es decir, “persona que ha visto cumplidos sus deseos” y que está morlamente obligada a desligarse de la promesa que hizo.

4- Votum soluere: el último paso es el uotum soluere, que consiste en llevar a cabo las ofrendas, los sacrificios o las acciones que se prometieron a los dioses o al dios o diosa concretos. Antiguamente, no sólo se hacían ofrendas y sacrificios, también se construían altares, templos y se ofrecían exvotos, objetos que tenían grabada la expresión ex uoto, que significa, “a partir del voto”.

Las ofrendas y el sacrificio

Las ofrendas y los sacrificios son una manera de congraciarse con las divinidades y asegurarnos su predisposición a ayudarnos. Normalmente, las oraciones van complementadas con la realización de una ofrenda o un sacrificio.

Las ofrendas que se les hacen a los dioses consisten en productos de la tierra: cereales, vino, leche, miel, flores, fruta, queso… El tipos de ofrenda depende del dios al que va dirigida la plegaria, dependiendo del dios o diosa, se ofrecen unos productos u otros. A continuación expongo una lista con el nombre de diversas divinidades y las ofrendas que se les hacían en la antigüedad:

Júpiter: incienso, vino (las primeras copas de la cosecha), pasteles, carne, frutas.

Juno: incienso, vino.

Minerva: se desconoce.

Venus: frutas, flores.

Apolo: tortas de queso, tortas de perejil, miel, pasteles de miel y coronas de laurel.

Diana: tortas de queso, tortas de perejil, miel y pasteles de miel.

Ceres: pasteles de espelta, incienso, sal, pan, espigas de trigo (las primeras de la cosecha), hojas de roble, vino, miel, leche.

Vesta: incienso, carne

Marte: carne, tocino, vino, espelta, tortas.

Vulcano: se desconoce.

Mercurio: se desconoce.

Neptuno: se desconoce.

Plutón: se desconoce.

Proserpina: se desconoce.

Baco: pasteles, mosto (las primeras muestras de la cosecha).

Jano: incienso, vino, tortas.

Saturno: se desconoce.

Lares: incienso, vino, comida cocina con mola salsa, guirnaldas de flores.

Penates: incienso, vino, tortas, comida.

Manes: vino sin mezclar (el vino antiguamente se rebajaba con agua), leche fresca, sangre, rosas, violetas, habas negras, maíz, sal, trigo mezclado con vino.

Una de las formas de ofrenda más común en el ámbito privado era la libación (libatio), que consiste en derramar sobre el suelo algún alimente líquido, como el vino y la leche.

A casi todos os dioses, además de las ofrendas, se les hacían sacrificios de animales.

El sacrificio

El sacrificio ritual es una ofrenda de un ser vivo a los dioses dándole muerte. Para los romanos, era el acto ritual más agradable para los dioses. Sacrificio significa, etimológicamente, “realizar algo sagrado” y efectuar un sacrificio era algo muy importante para nuestros antepasados
Hacer un sacrificio, tanto si era privado como público, requería un serie de requisitos y condiciones que debían cumplirse, puesto que si no se cumplían y había algún error, el ritual debía repetirse (instauratio) y se requerían, además, ceremonias expiatorias (piacula) para pedir perdón por los errores cometidos.


El sacrificio normalmente seguía estos pasos:

1) Elección de la víctima: la elección de un animal u otro dependía de muchos factores: el motivo del sacrificio, la capacidad económica del ejecutante, el dios al que se ofrecía el sacrificio… En cualquier caso, la víctima debía ser lustrosa y de buen ver. El animal no debía tener ninguna deformidad, puesto que eso se consideraba una ofensa muy grave a los dioses. El sexo del animal dependía si el sacrificio iba destinado a una deidad masculina o femenina. Las hembras eran para las diosas y los machos para los dioses. Respecto al color, los animales de color blanco se sacrificaban a las divinidades celestiales y las de color negro y oscuras a las divinidades infernales.

2) La guarnición de la víctima: para que la víctima resultara agradable a los ojos del dios o diosa, se adornaba al animal con unas cintas de color llamadas uittae.

3) El traslado de la víctima al templo: el animal era conducido hacia el templo tirado por una cuerda. Si el animal oponía resistencia o intentaba huir, el proceso se interrumpía y el animal se devolvía para empezar de nuevo, puesto que se consideraba de mal augurio sacrificar una víctima que se oponía. Si todo iba bien, al llegar al templo la víctima era ofrecida al sacerdote y a sus ministros.

4) La inmolación de la víctima: el sacrificio se realizaba a cielo abierto y sobre un altar de piedra. Este altar originalmente era de madera y hierba, y en recuerdo d eso, se colocaba un poco de hierba sobre la piedra del altar.
En la inmolación a parte del oferente y el sacerdote, podían participar diversos personajes, como el uictimarius (que encendía el fuego, preparaba el instrumental y sujetaba al animal), el popa (guiaba a la víctima al altar vestido conuna falda corta y el torso desnudo y ejecutaba el golpe mortal), el cultrarius(el encargado de degollar a la víctima con un cortel) o el tibicen (flautista).
Al sacrificio no todos podían asistir. Las mujeres, los esclavos y los estrangeros estaban excluidos de gran parte de los sacrificios publicos. Además, el aspecto y el cuidado de los participantes debía ser muy cuidado, así como la solemnidad del acto. Eran indispensables la limpieza corporal y la pureza anímica.
Cuando el sacrificio era hecho en honor a las divinidades celestiales, el sacerdote se limpiaba las manos y la cara con agua sagrada y se enjuagaba con una tela de hilo. En cambio, si el sacrificio era destinado a honrar a las divinidades infernales, se hacía la aspersio, en la que el sacerdota esparcía agua en el espacio sagrado con una arma de laurel o una vara de madera.
Seguidamente, el oferente pedía silencio, normalmente con las locuciones fauete linguis o parcete linguis, que significaban “contened vuestras lenguas”. Los posibles ruidos, que podían distraer el dios o diosa, eran aplacados por el sonido de una flauta.
El sacerdote se cubría la cabeza con la toga y alzaba una bandeja llena de mola salsa que esparcía sobre el animal y sobre los instrumentos del sacrificio. A veces, también se rociaba al animal con vino tibio.
A continuación, se le quitaban al animal las guarniciones que traía. Uno de los ayudantes le reseguía el lomo con un cuchillo, desde la cabeza a la cola. En este momento, el suplicante oraba de pie y mirando a la derecha hacia el templo solemnemente y sin equivocarse. Elevada esta plegara, el popa, situado a la derecha del animal pedía la autorización de los asistentes para inmolar a la víctima con la pregunta “¿Agone?”. Si el público estaba conforme, el popagolpeaba la cabeza del animal hasta que ésta caía al suelo. Luego, el cultrarius cogía la cabeza del animal. Si el sacrificio estaba destinado a las divinidades celestiales, se alzaba la cabeza antes de cortarla. En cambio, si estaba destinada a los dioses infernales, se le bajaba la cabeza antes de cortársela. Era deseable que la víctima tuviera una muerte rápida y fulminante, señal de que se había actuado correctamente.

5) Los actos tras el sacrificio: una vez muerte, el animal era descuartizado. Se le sacaban las vísceras y éstas eran examinadas. Si las vísceras no estaban en buen estado debía repetirse todo el sacrificio, puesto que los dioses sólo desean animales sanos.
Una vez examinado que todo estuviera correcto, los restos del animal se repartían. Las vísceras se ofrecían a los dioses, que se engrandecían por la sangre que contenían. Éstas se cuarteaban y se quemaban en el fuego sagrado del altar. La sangre del animal podía dejarse en recipientes, a veces se esparcía sobre el altar para purificarlo o se limpiaba vertiéndola sobre la tierra. La carne se comía en un banquete ritual que tenía el lugar tras el sacrificio.

La oración en la religión romana

Inauguro el blog recuperando esta semana todos los artículos de mi proyecto de CVLTVS DEORVM anterior. Creo que la mayoría de ellos, aunque sencillos, responden bien a diferentes aspectos sobre la religión romana, así que aquí los tenéis.

Orar es un acto universal de todas las religiones teístas. Se reza para pedir el favor de una determinada divinidad, ser escuchados por ella y, en determinadas ocasiones, pedirles su intervención directa en asuntos humanos.

La religión romana tiene la característica de ser muy ritualista y las oraciones, tanto antiguamente como ahora, debían cumplir unos requisitos determinados. Para los romanos rezar era entrar en contacto con la divinidad y, por lo tanto, era necesaria la atención de ésta. Para ello, toda oración romana debía adecuarse a una norma general, que podía presentar algunas variaciones dependiendo de la finalidad específica de la oración.

Los pasos para elaborar una buena oración son:

1- Invocación de la divinidad correspondiente:

Hay que nombrar a la divinidad correspondiente y acompañar el nombre de sus epítetos y denominaciones menores, a veces también se nombraba el lugar de procedencia de la divinidad.

A veces, cuando el ejecutor quería asegurarse de ser escuchado y temía haberse olvidado alguna apelación significativa del dios o diosa determinado añadía la siguiente fórmula: sive quo alio nomine te apellari volveris (o con cualquier otro nombre que quieras ser llamado).

Cuando no se está seguro de la naturaleza del dios que se quiere invocar, o se desconoce el dios que se encarga de un determinado asunto, se usaban fórmulas más generales del tipo: Invoco al dios responsable de… También se añadía a veces la coletilla de “y a todos los otros dioses y diosas”, de esa manera el ejecutor se aseguraba que su plegaria llegaría a la divinidad correspondiente.

2- Formulación del ruego

Una vez llamado al dios, diosa o dioses pertinentes, se pasa a concretar la plegaria. Para ello, los romanos solían utilizar la acumulación de verbos de significado análogo dispuestos en estructuras bipartitas o tripartitas. Esto tenía como objetivo llamar la atención de los dioses.

3- Justificación del dios o dioses escogidos

Para justificar al dios o dioses escogidos y disfrutar de su benevolencia, los romanos solían nombrar las cualidades y aptitudes del dios o nombraba alguna de sus actuaciones anteriores. De esa manera, queda demostrado que el dios no ha sido llamado en vano y se insiste en que es plenamente competente y que, por lo tanto, tiene la posibilidad de otorgar su favor si así lo desea.

4- Petición

Se hace la petición que se desea que puede ser de cualquier tipo, desde una necesidad puntual hasta una demanda genérica, pasando por la prevención de desgracias y la canalización del mal hacia otra persona.

Ejemplos de oraciones romanas:

Oración dirigida a diversos dioses para velar por la salud del Imperio:

“Oh, Jupiter Capitolino y tú, Marte Gradivus, que fundastes y sostienes el nombre romano, y tu, Vesta, custodia de los fuegos perpetuos, y vosotros, númenes, todos los que seáis, que hayáis alzado la grandeza del Imperio romano a lo alto del universo, a todos vosotros, en nombre del Estado, os pongo por testimonios y os suplico: guradad, conservad y proteged este Estado, esta paz, este príncipe, porque, después de una larga vida entre los hombres, le sean concedidos los sucesores más responsables posibles, y de un tipo que puedan sostener el polvo del imperio del mundo que es suyo, como él lo habría sostenido.”

Veleyo Paterculo, Historia romana 2, 131.

Oración dirigida a la Luna:

“Tú, diosa, honor de los astros y vigilante de los bosques, hija de Latona, hazte presente y ayuda a nuestra empresa. Si mi padre Hirtaco llevó en algún momento a tus altares alguna ofrenda, si yo mismo con mis cacerías te he engrandecido, o las colgué en tu vuelta o las clavé en tus techos sagrados, permíteme dispersar este grupo de gente y dirige mis dardos a través del aire.”

Virgilio, Eneida 9, 404-409

Oración dirigida a Plutón para maldecir (esta oración era llamada defixio):

“De la misma manera que el muerto que és aquí sepultado no puede hablar ni conversar, así muera también Rodine, la que vive en casa de Marco Licinio Fausto, y no pueda hablar ni conversar. De la misma manera que el muerto no ha estado aceptado ni por los dioses ni por los hombres, así tampoco lo sea Rodine, la que vive en casa de Marco Licinio, y que tenga tan poco salud como el muerto que es aquí sepultado. Padre Plutón, te encomiendo a Rodine, para que siempre le caiga mal a Marco Licinio Fausto.”

Lámina de plomo, resto arqueológico.

Como se puede ver en los ejemplos, las pautas para la oración se siguen, pero el orden y determinados pasos se relativizan. Personalmente, creo que lo importante es seguir las pautas todo lo que se pueda pero sin obsesionarse. Lo que buscaban los romanos era la atención de los dioses, y si nuestras plegarias son sinceras y de corazón, probablemente ya nos presten atención.

OBSERVACIONES:

1- Los gestos

En la religión romana está expresamente prohibido cruzar los dedos y/o juntar las manos para orar. Los gestos propios son los siguientes:

-Si se reza a dioses celestes se levanta la palma de la mano derecha abierta con los dedos juntos y la vista al cielo. Si se hacen libaciones, se hacen siempre con la mano derecha y se echan sobre el fuego del altar para que la esencia de lo ofrecido ascienda.

-Si se reza a dioses terrestres se dirige la palma de la mano derecha abierta al lugar al que pertenece la divinidad: un bosque, un río, el mar… Si se hacen libaciones, se hacen siempre con la mano derecha y se vierten o sobre el fuego o sobre el terreno.

-Si se reza a dioses infernales o a los dioses Manes, se sostiene la palma de la mano derecha hacia el suelo o se sostiene sobre el fuego del altar con la palma hacia abajo. Si se hacen libaciones, se les hacen siempre con la mano izquierda manteniendo la derecha con la palma de la mano hacia abajo o sobre el fuego. Los líquidos se vierten sobre un agujero hecho en el suelo.

Se pueden levantar ambas manos si se desea al rezar.

2- Ofrendas:

A menudo, y para congraciarse con las divinidades, las oraciones van acompañadas de ofrendas. Estas ofrendas se pueden hacer en forma de vino, miel, alimentos, flores… Estas suelen entregarse tras finalizar la petición a forma de regalo al dios o dioses invocados.

¡Bienvenidos a CVLTVS DEORVM!

Que el gran Jano, dios de los principios y finales, de un buen comienzo a este proyecto. Y que Belona, terrible diosa de la guerra, aleje de este lugar a todos aquellos que traigan la discordia.

Que el gran Jano, dios de los principios y finales, de un buen comienzo a este proyecto; y que Belona, terrible diosa de la guerra, aleje de este lugar a todos aquellos que traigan la discordia.

Saludos a todos, feliz equinoccio de otoño y bienvenidos a CVLTVS DEORVM.

Esta página nace como una promesa que les hice a los dioses, y creo que ya es hora de hacerla efectiva. En agradecimiento a sus favores, pedidos o no, yo inauguro este lugar en el que compartir información histórica, religiosa y cultural respecto a la antigua religión romana.

Este sitio web pretende ofrecer información de calidad a todos aquellos interesados en la religión romana y su práctica en cualquiera de sus formas. En CVLTVS DEORVM toda la información ofrecida será de carácter histórico y reconstruccionista, pero en ocasiones expondré mis puntos de vista sobre algunas prácticas, creencias, filosofías u otros temas paganos. Una cosa que aclaro es que no pretendo inaugurar un templo o una asociación religiosa, este proyecto es puramente personal y no pretende llegar a ser una organización, tan sólo una página de consulta sobre la religión romana y de opinión propia.

Y orando a los dioses para que sean benévolos con mi proyecto y deseando que sea de su agrado, os invito a aprender y conocer más de la antigua religión romana y su reconstrucción actual.

Con amor y cariño,

Carlos Sánchez